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4 consejos para viajar más cómoda: De menstruación y otros desafíos

¿Cómo lo haces? / ¿Con qué? / Con el baño… Es una pregunta frecuente para todas las que viajamos, ya sea a mochila, bici, moto o en camper. Y la verdad, es que más allá de lo sexista que pueda leerse, las mujeres tenemos desafíos extra cuando se trata de nuestra biología en ruta. Así que iré punto por punto con la mayor claridad posible. Esto les puede servir aun cuando no sean viajeras empedernidas, muchos de estos consejos, les pueden ser útiles para simplemente andar más cómodas.
 
La menstruacion: Algunas prefieren evitársela con inyecciones, pero para mí, es importante mantener el ritmo lo más natural posible. Antes de viajar estaba usando  tampones y me resultaban bastante prácticos. No obstante, sabía que para viajar necesitaría otra cosa. Los tampones serían un costo fijo, poco sustentable en muchos sentidos.
 
Así que investigué un poco y decidí comprarme un par de copas menstruales. En mi ciudad no había un mercado establecido de copas, solo hallé a una chica que vendía por facebook y aún no le llegaba stock. Así que decidí comprar por Amazon. No fue fácil elegir marca, menos la talla. Hay varias disponibles, para decidir, revisé el feedback en internet, en mi caso, considerando opiniones, precio y factibilidad de envío a Chile.
 
Me quedé finalmente con un par de “dutchess cup”. La talla a elegir fue otro gran dilema. Esta marca tiene dos, para menores de 30 o sin hijos y las más grandes, para mayores de 30 o con hijos. En ese momento, tenía justo 30 y como soy baja, pensé que lo mejor para mí sería una pequeña, pero entré a dudar en su capacidad de retención del flujo, así que escogí la más grande. Apenas llegaron, me vino la menstruación.
 
El proceso de inserción requiere técnica, la cual se adquiere con práctica. A mí me resulta más fácil insertarla, doblándola por la mitad mientras estoy agachada. Las primeras veces no la instalé muy bien y aunque retenía casi la totalidad del flujo, a veces manchaba un poco la ropa interior, por lo que les recomiendo usar protectores las primeras veces, además así se sentirán más tranquilas.
 
Para sacarla es casi el mismo proceso, buscas el apéndice que tiene, lo tiras un poco y luego la presionas más arriba, achicándola, a la vez para que libere el efecto vacío que la mantiene bien instalada, impidiendo el paso del flujo. Por lo general nunca se llena más de la mitad, pero depende de cada una. Las primeras veces, me molestó sacar la copa y básicamente fue porque no logré relajarme, ahora lo hago sin problemas, pero la recomendación es estar completamente relax, cualquier mínima tensión o apretada que demos al sacar, dificultará el proceso. 
 
Respecto a su aseo, es importante hervirla 3-5 minutos antes y después del ciclo. Para ello les servirá un recipiente pequeño, donde quepa la copa completamente sumergida. Eso sí, para mantenerla completamente sumergida, les recomiendo comprar un mini batidor de huevos, el cual contendrá y mantendrá la copa sumergida bajo el agua, así no saldrá a flote y además, evitará que toque la olla, evitando que se queme.
 
Este proceso de desinfección, debe repetirse al terminar la menstruación, para guardarla limpia. Respecto a la frecuencia de inserción y sacado; durante la semana de menstruación, la copa se pone en la mañana y se vacía en la noche, para volver a introducirla y descansar tranquila hasta la mañana siguiente para repetir el proceso hasta que termine el sangrado. Cuando haces ese cambio durante tu periodo, solo es necesario lavar la copa bien, con agua y si deseas con algún jabón desinfectante, lo importante es eliminar los restos de fluido de la copa, en especial de los orificios que tiene. Todo esto puedes realizarlo en un baño o donde puedas; en la naturaleza misma o también dentro de tu carpa o camper, en estos casos, puedes eliminar el flujo de tu copa con papel higiénico. Para limpiarte tú, los pañuelos húmedos que más abajo mencionamos son ideales, pero recuerda siempre eliminar el exceso de humedad que dejan, con papel higiénico.
 
Lo bueno: La copa dura 10 años, no genera tanto residuo, es más caro que un paquete de tampones, pero al cabo de un año o menos, ya habrás pagado su valor en cualquier otro método. Lo malo: Debes tener extra cuidado con la higiene de tus manos antes de aplicarla y también con la misma copa (sí, se termina manchando, he leído por ahí varias técnicas para dejarla como nueva, pero aún no lo intento). Importante: Siempre contar con alcohol gel. Nosotros tenemos uno en cada puerta – piloto y copiloto – sumado a otro atrás y unos pequeños en los bolsos para salir. Es crucial, porque a veces el agua escasea y esto puede ser la diferencia entre una infección y seguir tranquila el viaje. Lo otro, para quienes son un poco más escrupulosas, la copa puede resultar un poco “gore”. Aquí un video muy completo de cómo usarla por si les quedaron dudas.
 
Orinar: Ese acto tan cotidiano, se vuelve complejo a veces cuando estamos en ruta. Para mí todo se facilitó cuando me compré el embudito. Repetí un poco lo mismo que para la copa, terminé comprando en Amazon y las primeras veces tuve accidentes (sí, me mojé). Este aparatito me gustaría haberlo usado antes. Lo habría utilizado fijo en baños químicos asquerosos o baños de los buses. ¿Por qué? Porque con este artilugio, orinas de pie como un hombre, no tomas contacto con la taza del baño, no hay necesidad de hacer equilibrio o de cubrir la taza con papel.
 
Para cuando viajas, puedes hacer directamente en la naturaleza, pero cuando es de noche o simplemente hace frío y no quieres salir de la carpa o camper, un botella o el siempre bien ponderado “pato”, te servirá, igual que le serviría a un hombre. Sobre el pato es interesante aclarar que aunque puede durarte limpio bastante si lo higienizas con cloro con frecuencia, durante el viaje el agua es un bien escaso, por lo que vale la siguiente observación; ayuda mucho instalarle en la tapa un gel adhesivo higienizante, eso lo mantiene de buen olor.
 
Volviendo al tema central, acerca de la limpieza del embudo, en mi caso de marca Go Girl, es imprescindible lavarlo con frecuencia con jabón higiénico, si lo mantienes limpio no genera olor, es genial. Y bueno, si crees que necesitas extender tu embudo porque orinas y te mojas los pies, puedes comprarte una extensión y ¡puedes jugar a ver quién llega más lejos!  Lo bueno; ya no te aguantas la orina y tu cuerpo lo agradece. Lo malo: Cuesta habituarse, hacerlo sin derramar nada tiene su ciencia. Pero sirve tanto, que vale el esfuerzo.
 
Nº2: Aunque no es un tema exclusivamente de mujeres, creo importante la mención… Siempre que podemos, vamos a baños públicos, pero a veces no es posible. La opción más ecológica, es usar la naturaleza; una pala para hacer un hoyo y luego sepultar tus desechos. Sin embargo, a veces solo estás en la ciudad, sin baños públicos y debes ir por la tercera alternativa; la bolsa. Tenemos una silla plegable que tiene una especie de taza para sentarse, la venden, nosotros la adquirimos en la zona franca de Iquique.
 
En esa silla, puedes agregar una bolsa bien asegurada y hacer tus necesidades (recomiendo dejar de base algo de papel higiénico). Una vez lista, debes cerrarla muy bien y botarla en algún basurero, idealmente, uno que se vea que lo levantan con frecuencia. La mejor opción siempre será un baño químico en todo caso, lo que eliminas finalmente es agua y si no encuentras un lugar destinado para esto (como en la mayoría de Sudamérica) puedes vaciarlo en algún lugar de la ruta o bien en algún baño público.   
 

Anticonceptivo: En mi caso, uso el anillo vaginal, que me parece de lo más cómodo, te olvidas que lo tienes, al igual que la copa. Tiene un impacto hormonal menor y no corres el riesgo de “olvidarte de la pastilla”, te lo dejas 21 días puesto y te lo sacas otros 7 para menstruar. Insertarlo no es del todo fácil al comienzo, a mí me quedaba medio afuera los primeros meses de uso, luego con práctica todo bien.
 
De todos modos, ahora vienen con aplicador y es muy fácil insertarlo. Para sacarlo, solo hay que encontrarlo y retirarlo. Algunas dicen que se les pierde adentro y es cierto que a veces, por un par de milisegundos crees que no está, pero es cosa de buscar bien.
 
Lo bueno: Te despreocupas por 21 días. Lo malo; al igual que con la copa, la higiene de tus manos es muy importante, y bueno, no es barato (20 mil pesos chilenos) y no siempre lo encuentras, a veces está agotado o simplemente no lo venden  (como nos sucedió al sur de Bolivia y el norte de Argentina que no sabían de él).

PS: Rara vez coinciden si tu ciclo menstrual está en orden, pero aquí va un consejo: Nunca uses el anillo junto a la copa. Si llegaran a coincidir, para esos días utiliza toalla o tampón. El anillo debe estar en contacto con nuestro cuerpo, y si andamos con la copa, corremos el riesgo de que quede dentro de ella y pierda su eficacia como anticonceptivo. 
 
Ducha: Lo mejor es cuando nos ofrecen una ducha caliente. Nada más reponedor en un viaje que un baño. A veces pasa alguien y te invita o tal vez hiciste Couchsurfing. Lamentablemente, no siempre contamos con ducha. Otra alternativa es preguntar en las hostales. Lo normal es que cobren entre 1.000 y 1.500 pesos chilenos una ducha, hay también en playas.
 
Otra posibilidad que hemos usado bastante, es ducharnos en el vehículo. La puerta trasera de nuestro furgón se abre hacia arriba y permite instalar una cortina impermeable con velcro, allí tenemos dos opciones: Sacar agua desde nuestra reserva en el tubo o bien, coger agua en la ducha de camping (esa típica bolsa plástica negra). Cuando nos hemos encontrado con ríos y lagos, hemos preferido la segunda opción, pues así no usamos el agua que también es muy importante para el lavado y cocina.
 
Ahora, hay veces que hace frío, no tenemos ducha disponible y lo único que queda es aguantar un poco más, aseándonos en nuestro lavamanos/lavaplatos/lavatodo. Para evitar infecciones urinarias lo principal es hidratarse bien, no obstante, la higiene es también relevante, por lo que en estos casos, es vital aplicar los salvadores pañuelitos húmedos. Preguntamos a dos parejas que son padres cuáles eran las mejores en relación precio-calidad y ambas coincidieron en las Parent’s Choice, así que ésas compramos siempre que las encontramos en oferta. Sea de esa marca o no, ideal que elijan sin aroma, así no corren riesgos de alergia, infecciones u oler a bebé recién mudado.
 
Recomendación final: Empiecen con estos cambios antes de salir de viaje. En especial con la copa, es importante el ensayo previo con la mayor comodidad posible, luego con más técnica, puedes adaptarte más fácil a un contexto más austero. Lo mismo con la Go girl, prueba en lugares seguros para ti, sin ropa, para no mojarla y luego con ropa, practica que te será muy útil.
 
Si no planeas ningún viaje, pero te interesa andar más cómoda, sin lugar a dudas te recomiendo la copa, porque te permitirá estar 12 horas si preocuparte de cambiarte; también el anillo, porque te permitirá estar 21 días sin preocuparte de tomar la pastilla y ojo, ¡no se siente! Si te la pusiste bien, te olvidas que la tienes. Y bueno, también la Go girl, porque si algo hacemos las mujeres es aguantarnos la orina, cuántas veces no hemos deseado poder orinar de pie, sin tener que bajarnos por completo los pantalones, cuántas veces no hemos pensado que sería mejor orinar de pie en ese horrible baño público. En fin, espero que les haya servido este post y que se atrevan a probar estos métodos.
 
Ninguna de estas marcas mencionadas nos pagan por escribir esta recomendación. ¡Nos encantaría! Pero no es el caso…
 
Aquí les dejo algunos posts de otras viajeras que me parecieron útiles a mí, antes de viajar: 
– La vida de viaje (especial para las cicloviajeras)
– Viajando por un suenyo (menstruación en el viaje)

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