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Qué alimentos ingresar a Chile sin problemas: 10 tips para superar la frontera


Lo difícil no es salir, es entrar. Los pasos fronterizos chilenos son conocidos por ser de los más estrictos, en especial en lo que respecta al ingreso de productos de original animal o vegetal. Nuestra experiencia camper con los funcionarios del Servicio Agrícola Ganadero (SAG),  ha sido variada y hemos aprendido mucho a cómo afrontar la frontera chilena:
 
1. TRATEN DE COMERSE TODO.
Sí, bueno, el ideal es pasar sin frutas, verduras; nada comestible. Si te queda algo, trata de cocerlo para comerlo más tarde, así, declaras que llevas esa comida, el SAG revisa que esté cocinada y listo. Clásico: Te quedan unos huevos crudos por ahí, pues los coces y ya está, nada como unos huevos duros con sal para el camino. Ojo también con ponerse creativos con los sándwiches, dejan pasar  las hamburguesas, los queso-jamón, pero atención, los inventos tipo manjar-plátano, quedan en la frontera.
 
2. CUIDADO CON LAS SEMILLAS.
Aunque hemos tenido experiencias diferentes en cada frontera, por regla general, todo lo que se pueda plantar marca una alerta en la fiscalización. Con las lentejas argentinas en paquetes sin abrir nos dijeron: «Son semillas de otro país, pueden traer plagas o las pueden plantar en territorio nacional, no importa que estén selladas ni rotuladas, no entran». No obstante, en otra oportunidad nos dejaron pasar las legumbres, con la condición que estuvieran selladas y rotuladas y en otra ocasión, solo las que pudieran confirmar que eran de origen chileno. Conclusión: Confusión, pero claramente, las semillitas son una gran luz roja.
 
3. MIEL NO.
No entendemos muy bien aún, cómo es eso que una abeja vaya a dar con nuestra miel y enfermarse, pero ése es el peligro, según entendimos desde nuestra ignorancia. El tema es que no se puede ingresar miel. En una oportunidad nos dijeron: «A Chile no ingresa miel de ningún tipo, aunque esté nueva, aunque diga que es de Chile». En otra ocasión fue algo así como: «¿Seguro que no rellenaron el pote de miel chilena con otra? Bueno, pásenla». Y en nuestra última frontera: «Si la miel estuviese sellada, rotulada, podría ingresar». Conclusión: Asegúrense que si llevan miel, esté súper sellada y rotulada y recen porque el criterio del fiscalizador no sea como el que nos quitó la miel de regalo de la abuelita.
 
4. EMBUTIDOS BIEN ROTULADOS.
Aún tenemos gran duda. Nuestro salame de llama medio abierto no pasó la prueba. Nos lo quitaron, pero en teoría, uno bien sellado y rotulado, podría ingresar previa revisión del SAG. Nuestros amigos españoles y catalanes que  han traído jamón, tienen experiencias muy variadas, pero al parecer todo argumento a favor de un jamón viajero radica en el sellado y rotulado, debe indicar contenido y procedencia sin lugar a cuestionamientos. 
 
5. ALIÑOS SÍ. 
Aunque siempre tenemos miedo que nuestro orégano se pierda en la frontera, solo nos quitaron una vez una bolsa sin rotular. Sin embargo, en otra ocasión, solo miraron nuestro cajón de condimentos y dijeron: «Son aliños, éstos pasan». En la camper tenemos casi todo en frasquitos que llenamos cada vez que se acaba cada cosa, y eso al menos nunca nos lo han quitado. Creemos que lo mejor es tener todo de esa forma, en bolsa, tienden a chequearlo y a veces, a dejarlo en la frontera.
 
6. HIERBITAS Y YERBITAS.
Pues sí, las revisan, en busca de alguna cosa rara, pero en general pasan sin drama. Eso sí, debes declararlas igual para que las revisen. Nunca nos han quitado los tecitos, el mate, la cebada,  ni la avena, nada de esas cosas, estén en sus bolsas, envases regulares o en tappers.
 
7. FRUTOS SECOS SÍ, MIENTRAS ESTÉN PROCESADOS.
Un ejemplo simple: Almendras saladas o ahumadas sí, almendras naturales, no.  Un mix confitado de frutos secos también logra pasar la frontera.
 
8. MADERAS SIN TRATAR.
No es alimento, pero había que mencionarlo. Cualquier ramita que encuentren bonita en el camino no pasará la frontera. Sí lo harán todas las maderas tratadas. Nuestra camper está hecha de madera y en algún momento de psicosis, pensamos que podrían desmantelarla. Pero no.
 
9. HARINAS Y OTROS POLVOS SÍ. 
No hemos tenido problemas con eso, aunque siempre los revisan bien a ver si traen algún bicho. En todas las fronteras, luego del chequeo de las bolsas, las harinas y maicenas, a medio usar y sin etiquetas, han pasado a Chile.
 
10. ANTE LA DUDA DECLARA.
Ése sería nuestro consejo final. Aunque luego, un día de fiestas patrias cualquiera, mientras todos comen asado, te toque un fiscalizador de turno – que claramente no quiere estar ahí – te diga: «¿Y por esto me hiciste abrir la maleta? Aun así, declara. Declara tus huevos duros, tu sandwich, tu mercadería en general, aunque sepas que la puedes pasar, debe ser revisada.
 
En fin, de todos modos, pueden revisar la Sección de la web del SAG que explica todo esto, además profundiza en la importancia de mantener esta revisión constante. Después de ingresar por 5 distintos pasos fronterizos a lo largo de nuestro país, les recomendamos tener especial cautela con todo tipo de semillas y la miel, son lo más crítico del chequeo, además de las frutas, verduras y plantas en general. Y recuerden que los funcionarios del SAG están haciendo su trabajo… aunque nos duela… Eso nos decimos cada vez  que recordamos nuestro salame de llama y la miel de la abuelita.

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