Camperización

Camperizar: La construcción del gran sueño

¿Dolor de espalda, manos y músculos que desconocías? Regresaste al gimnasio o te motivaste a hacer tú mismo la adaptación de un vehículo a camper. Bueno, también te pueden haber atropellado. En fin, he aquí nuestra experiencia en camperizar nuestra KCKB40, nuestra compañera, nuestro hogar, madre de desvelos y pesadillas durante su construcción. Hija del amor y rabias.

Plan e investigación


Durante casi un año vimos muchos ejemplos de vehículos adaptados como camper, por eso cuando ya hicimos público nuestro viaje y nos mandaban videos diciéndonos “mira, esto podrían hacer” nos tiritaban los ojos porque ya estábamos con sobredosis de aquello. De todos modos, quedar sobredopados acerca del tema, fue provechoso.

Para quienes se motiven a un sueño similar, revisen todas las ideas que puedan pillar, les servirá el siempre bien ponderado Google, Instagram y por supuesto Pinterest para inspirarse  (busquen camper, campervan, camperization y cualquier modelo de vehículo con apellido camper). Eso sí, el gran consejo es que no hay adaptación que sirva para todos, cada cuál tiene que entender primero sus necesidades y tomarse el tiempo para elegir. No se apresuren en esta etapa, vean con calma. Nosotros estuvimos casi un año viendo vehículos por internet y en Zona Franca de Iquique, evaluando precios, rendimiento, espacios, imaginándolos por dentro y por fuera, sumado a tres meses enfocados solo en adaptación (casi un retiro espiritual).
 

Elegir el vehículo

 
Infórmense y asesórense por técnicos en las dudas más específicas, pero siempre tengan claro que la decisión es de ustedes, de acuerdo a lo que realmente necesitan, según la factibilidad de adquisición donde se encuentren y pensando siempre si es que pueden costear el gasto de forma sustentable para el tiempo que programen de viaje.

Nosotros partimos con la idea de un Jimny, pasamos por la Expert, la Hiace y finalmente compramos una Grand Starex koreana, año 2015, motor 2.5. El cómo la elegimos fue todo un proceso aparte que se los explicaremos en detalle en otro momento, aunque adelantamos que quisimos privilegiar lo mecánico de acuerdo a nuestro presupuesto. Lo que es relevante entender es que cada modelo tiene sus pro y sus contra, hay instantes en que desearías estar en una 4×4, en una motorhome gigante, en una Kombi Volkswagen, en una moto, etc. Por eso primero es importante comprender cuáles son nuestras prioridades.

Etapas de construcción

Volviendo a la adaptación, primero planifiquen qué harán a modo general, nosotros lo definimos así:
  1. Sistema de agua
  2. Sistema de energía solar
  3. Aislamiento térmico
  4. Piso (goma, aislante y madera base).
  5. Instalación eléctrica interior (iluminación y enchufes).
  6. Instalación de techo interior
  7. Muebles de almacenamiento
  8. Cocina y lavadero
  9. Extensión de cama abatible
  10. Barnizado
  11. Cobertura final de piso
  12. Detalles finales decorativos y mini repisas
  13. Cortina ducha y ampliación trasera

Sistemas básicos: Agua y energía


La idea del sistema de agua se la vimos a un viajero de Kombi en Pica (Región de Tarapacá, Chile). Tenía un PVC en el techo instalado como una bazuca y con esa misma idea, diseñamos nuestra propia versión con PVC de 110mm en forma de U, con una entrada en la parte trasera del vehículo y dos salidas en el lado izquierdo de la U; una hacia afuera para ducharse y otra adentro para la cocina. 
 
Para el sistema de energía solar, revisamos distintos montajes y productos. Estuvimos en conversaciones con proveedores de marcas norteamericanas, pero al final, luego de varios cálculos y lectura, decidimos comprar un pack con un panel de 200W, controlador, inversor y batería de litio en Zona Franca en Iquique.
 

El interior de la casita

Ahora sí, lo que siempre es una fijación; cómo quedará el interior. En nuestro caso significó primero entender cuánto espacio necesitaríamos. Para Daniel, esto significa solo en instrumentos y maquinitas, un cajón de 50 cm de alto, que ocupa casi el 80% de nuestro almacenamiento. En ropa acomodamos todo en las mochileras y luego en una mochila normal, todo lo que era fotografía.

Desde esa información empezamos a trazar líneas agregando, por ejemplo, un espacio de cocina y otro para la cama, la cual decidimos dejar sobre el cajón musical. Dato interesante, en nuestro departamento, siempre dormimos en una cama japonesa – sí, a suelo, plegable – esto, sin planificarlo, nos sirvió para diseñar la cama de la camper, nos dio la medida del ancho que realmente requeríamos; 98 centímetros. Sí, es angosto. Sí, es cómodo. No, uno no se cae de la cama, estás a nivel de suelo. Pero vuelvo al consejo inicial, vean sus necesidades, no lo que necesita el resto. 

Conclusiones


Revisa el timelapse del proceso.


La camperización fue agotadora y cada avance motivo de celebración. Era algo que nunca habíamos hecho antes, en algunas ocasiones nos equivocamos y nos daba una mezcla de rabia, mini depre y resignación, el sabor de la victoria luego de eso era maravilloso. El resultado final nos dejó una gran satisfacción. Lo mejor de todo, es que cualquier falla, conocemos perfectamente el diseño, dónde está cada cosa, así es más fácil la reparación. 

¿Te animas a hacer tu propia camper? ¿Tienes dudas? Escríbenos, a veces estamos desconectados por los propios vaivenes del viaje, pero apenas podamos responder, lo haremos 🙂

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